El presidente de la Asociación
Latinoamericana de Empresarios del Petróleo en Texas, Alejandro Terán, aseguró
que la renovación de la licencia que permite a Chevron operar en nuestro país
permitirá conocer a partir de ahora “la verdadera exigencia del mercado
norteamericano de sus necesidades con Venezuela”.
Destacó que la renovación de
la licencia hasta el mes de septiembre puede generar una revisión de las
operaciones de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y Estados Unidos.
En este sentido recalcó que
“la renovación automática de la licencia de la OFAC era un hecho lógico, ya que
sacar ese contenido de crudo del mercado norteamericano era sumamente difícil
porque el déficit norteamericano de crudo sigue siendo 4 millones de barriles
diarios”.
Otro punto que el experto
petrolero considera importante para que se permitiera que Chevron continuara
operando en el país, es que el gobierno yanqui no puede interferir
unilateralmente en las inversiones que esta empresa realiza, pues anular la
licencia les generaría una pérdida de cerca de 20 mil millones de dólares.
Comentó además que es
necesario apartar los intereses de empresas privadas de este tipo de
conflictos.
“Hay que apartar los intereses
de las corporaciones y darle un avance a los intereses de los países. No puede
haber personalismos políticos frente a las verdaderas necesidades sociales.
Seguir pensando que el mecanismo de agresión e insultos es una solución a los
aspectos técnicos, no es verdad”, recalcó.
Terán enfatizó que el cierre
de las operaciones de Chevron en nuestro país “hubiese significado que el
próximo lunes los precios de la gasolina estuvieran en 8 dólares y el precio
del petróleo se hubiese comprometido”.
Creo que ha sido una decisión
acertada y coherente, la renovación de la Licencia 41. Ahora el próximo paso es
la gran negociación que hemos denominado el Acuerdo Económico y Energético del
Caribe, que traerá como consecuencia el levantamiento final de todas las
sanciones y el restablecimiento del orden y las reglas del mercado, que
permitan estabilizar el consumo y venga de verdad un crecimiento importante de
la industria petrolera venezolana para alcanzar los 6 millones de barriles al
2031”, añadió.
A juicio del empresario, la
Exxon Mobil es quien está detrás de los grupos radicales que buscan “destruir a
nuestra industria petrolera y para atacar a los trabajadores norteamericanos,
que de alguna u otra manera estamos aquí en Venezuela haciendo lo mejor que
podemos para levantar la industria y la producción venezolana”.
Esto en referencia a los
ocurrido este sábado 1 de marzo, cuando el Buque de producción flotante
Prosperity, de la Exxon Mobil, se encontraba en una zona marítima por
delimitar.
En este sentido, refirió que
tanto la Exxon como la Shell son “enemigos salvajes” del Venezuela.
“No es una guerra de
gobiernos. Aquí están los que pagan los lobbies, los que financian las
campañas, los que dan el dinero para acabar con el productor venezolano”, dijo.

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