Gustavo Gutiérrez: "Reforma de la Ley de Hidrocarburos devuelve a Venezuela al radar energético global"

 


El analista político, Gustavo Gutiérrez aseguró que la Reforma de la Ley de Hidrocarburos permite que Venezuela vuelva al radar energético global. Gutiérrez emitió este análisis en su programa Punto de Quiebre por Venezuela News.

"Durante años se habló del colapso petrolero venezolano, pero los datos recientes cuentan otra historia. Tras la reforma de la Ley de Hidrocarburos, resurgen señales del mercado internacional: gigantes como Chevron y Shell negocian nuevos proyectos, mientras el país, con las mayores reservas del mundo, vuelve al radar energético global. La nueva Ley petrolera es sólo una reforma legal o el reinicio de una reinserción energética de Venezuela en el mercado global. Venezuela atraviesa una reconfiguración energética profunda. La agencia internacional de energía estima que la demanda global supera los 102 millones de barriles diarios, pero la oferta enfrenta limites estructurales. Campos maduros en declives, costos crecientes de exploración, descubrimientos cada vez más escasos en este contexto. Los grandes reservorios existentes adquieren un valor estratégico y ahí aparece Venezuela. El país posee más de 300 mil millones de barriles de reservas certificadas, las mayores del planeta, además de cerca de 200 billones de pies cúbicos de gas natural. Esto significa algo simple, cuando el mercado energético busca reservas grandes y de largo plazo, Venezuela vuelve inevitablemente al mapa. La reforma parcial de la Ley de Hidrocarburos introduce un cambio operativo importante. El Estado mantiene la propiedad de los recursos, pero abre nuevas formas de participación productiva, entre ellos los contratos de participación productiva. Este modelo permite que empresas internacionales financien proyectos, asuman riesgos de inversión, aporten tecnología sin que el Estado venezolano tenga que asumir deudas, esto es una fórmula conocida en la industria energética global, capital privado para acelerar la producción, pero soberanía estatal sobre el recurso y aquí aparece el dato más reciente. La agencia internacional Reuters reveló esta semana que Chevron y Shell están cerca de cerrar nuevos acuerdos de gran escala para expandir producción petrolera en Venezuela. Chevron negocia ampliar su proyecto Petropiar en la Faja del Orinoco y desarrollar el bloque Ayacucho 8, un área con reservas probadas de crudo extrapesado. Actualmente Petropiar produce 90 mil barriles de crudo mejorado, 20 mil barriles diarios de gasoil de vacío. Con la expansión, Chevron podría convertirse en el mayor productor privado de la Faja Petrolífera del Orinoco. Este es un dato importante porque la Faja del Orinoco concentra más del 75% de las reservas petroleras del país. El reporte también señala que Shell firmó acuerdos preliminares para desarrollar campos petroleros y gasíferos en la región Monagas Norte, específicamente en Carito - Pirital donde se produce crudo liviano, crudo mediano y gas natural que son elementos esenciales para mezclar y exportar el crudo pesado venezolano. En el área de Punta Mata se produce aproximadamente 94 mil barriles diarios de petróleo, más de mil millones de pies cúbicos diarios de gas, eso muestra algo importante. El interés empresarial no está sólo en el petróleo. El gas venezolano comienza a entrar en el tablero energético regional. Según datos oficiales la producción petrolera venezolana ronda actualmente en 1,5 millones de barriles diarios, lejos de los 3 millones que el país producía a finales del siglo pasado, pero muy por encima de los niveles registrados durante los años más duros del bloqueo, además Pdvsa mantiene conversaciones con más de una docena de socios internacionales para expandir operaciones en áreas nuevas o maduras, entre ellos Chevron, Repsol, Maurel y Prom y Shell. Las petroleras globales no intervienen por ideologías, intervienen por rentabilidad. Cuando comienzan a negociar proyectos nuevos, significa que el mercado energético vuelve a mirar hacía Venezuela. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez ha insistido en un concepto central, la transición hacía una economía no rentista petrolera, esto no significa abandonar el petróleo, significa usar la renta energética para financiar diversificación productiva, agroindustria, manufactura, infraestructura energética y desarrollo gasífero. El petróleo estabiliza, pero la diversificación permite sostener el crecimiento. La Reforma de la Ley de Hidrocarburos no resuelve todos los desafíos de la industria energética venezolana, pero si marca una inflexión, un nuevo marco legal. El regreso del interés empresarial internacional y la posibilidad de transformar las mayores reservas de petroleras del planeta en una palanca de desarrollo productivo. Si ese proceso se consolida, Venezuela no sólo estaría recuperando su industria energética, estaría redefiniendo su papel dentro del sistema energético mundial y ese podría ser el verdadero punto de quiebre", indicó Gutiérrez.








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