República Checa, con un gol de Michal Sadilek a los seis minutos, y Sudáfrica, con un tanto de penal de Teboho Mokoena a los 83', empataron en Atlanta y sumaron un punto que les deja en una situación delicada y no les vale para meterse entre los dos primeros del Grupo A.
La Selección de República Checa, que perdió en la primera jornada con Corea del Sur, y Sudáfrica, que también cayó con México, se citaron en Atlanta en busca de su primera victoria en el Mundial y el que primero avisó en busca del gol fue el equipo europeo.
Nada más comenzar el partido, al primer minuto, Ladislav Krejci puso un centro hacía Patrik Schick y éste, totalmente solo, remató sin fuerza cuando estaba delante de Ronwen Williams, que poco después no pudo evitar el gol de los checos.
Adam Hlozek recogió un balón en largo de saque de banda, en la línea de fondo puso un centro hacía atrás y en la frontal del área Aleksandr Sojka, sin oposición de ningún defensor, adelantó el esférico para que Michal Sadilek rematase a gol.
El tanto despojó de nervios a los checos, pero también le hizo relajar la presión con la que saltó al césped. Eso se notó en que Sudáfrica, lejos de sentir el gol como un mazazo, no se vino abajo y comenzó a ganar metros en el campo rival.
Oswin Apollis, delantero del Orlando Pirates, probó fortuna a los doce minutos con un disparo que iba bien dirigido pero tocó en un defensor y se marchó a saque de esquina, avisando de sus intenciones al equipo checo, que no dio muestras de poder inquietar al conjunto sudafricano en el resto de la primera mitad.

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